Durante mucho tiempo en mi familia ha existido una tradición acerca de tratar de interpretar los sueños. A veces los asociaban a problemas sin superar, advertencias para el futuro o incluso contacto con otras personas, vivas y fallecidas. De ahí nace mi fascinación por el mundo onírico y todas sus implicancias. Lo que no sabía en mi infancia y adolescencia es que todo ese mundo de interpretaciones ya venía de raíces muy profundas y anteriores a mi familia.

La interpretación de los sueños es un tema tan antiguo como la humanidad misma. A parecer siempre estuvo rondando aquella incertidumbre acerca de aquellas imágenes que vemos cuando estamos dormidos. Luego nos sorprende también que veamos en la vida real algo que creemos haber visto ya en sueños, como una anticipación. Ni que decir acerca de los fenómenos aterradores que también pueden manifestarse.
Hasta ahora, con toda la ciencia y la tecnología que tenemos, la cuestión sigue siendo intrigante. Hay científicos que se dedican a hacer estudios e incluso tratar de recrear los sueños a través de diversas técnicas. Por eso hoy trataré de hacer un recorrido, rápido y superficial quizá, por todo el espectro de los estudios y las interpretaciones de los sueños.
Por su puesto, cada quien tiene su propia interpretación y aquí no voy a poner el tela de juicio la validez de cada una. Porque todas, de alguna manera, son muy interesantes. Solo analizaré y pondré a consideración cada una de estas opciones que pueden servirle a cada uno según su experiencia.

Lo sobrenatural
Ya desde la antigüedad los sueños eran motivo de estudio y de misterio. Se puede leer en la Biblia y otras formas de literatura antigua que los reyes solían llamar a sabios o hechiceros para que interpreten sus sueños. Los griegos tenían toda una corte de deidades enfocadas en los sueños y entre los romanos también se les daba su importancia, como en la leyenda de los momentos previos a la muerte de César.
Hay tres propósitos básicos en los sueños, según los antiguos: el primero es una conexión con el mundo divino, ya que muchos dioses transmitían mensajes a los mortales a través de este medio; otro era una conexión indirecta con familiares fallecidos o aquellos que estaban vivos, pero en peligro; y el tercero, el más popular de todos, el fin profético, en los símbolos de los sueños era posible desentrañar el futuro.
Estas interpretaciones todavía seguían siendo populares incluso durante la Edad Media, periodo durante el cual ya se trataba de encontrar otras explicaciones más biológicas. Mientras algunos atribuían las pesadillas a los malos augurios o a los demonios, otros preferían creer que solo se debían a indigestiones leves.
A medida que se fueron globalizando las creencias orientales y se aflojó un poco más la influencia del cristianismo, fueron surgiendo otras teorías más sincretistas. La corriente New Age ya bien entrado el siglo XX hace popular la creencia en los viajes astrales. Ya se habla de visitar un plano diferente al nuestro a través de los sueños.

El psicoanálisis
Pero también durante este mismo siglo se quiere aterrizar lo onírico a un ámbito más científico. Para las corrientes psicoanalistas los sueños son materia de investigación ya que se puede excavar en el inconsciente a través de ellos. Por primera vez surge una guía, más o menos científica, para interpretar los sueños.
Los psicoanalistas tratan de ver en los sueños símbolos y patrones que pueden ser de ayuda para encontrar y afrontar problemas. De ahí sacamos los significados de sueños recurrente como la pérdida de los dientes, la caída en el vacío, las persecuciones, la muerte de un ser querido o andar en paños menores delante de extraños.
Esta es la interpretación favorita en internet. Hay millones de páginas de consulta o test rápidos para saber el significado de tus sueños o para revelar tu personalidad a través de ellos. También se hicieron populares los juegos basados en sueños lúcidos, algunos inocentes y otros un poco macabros. Solo basta poner en el buscador la combinación de palabras correcta para que te salgan miles de recomendaciones, instrucciones y sugerencias para que explores tu propio inconsciente.
Y por supuesto tenemos a quienes mezclan un poco de todo y toman la simbología propuesta por el psicoanálisis (doblándola a su conveniencia, claro está) con la mística profética de las antiguas religiones para aplicarla a los juegos de azar. Sí, porque los sueños son la mejor fuente de noticias para saber que números caerán en la quiniela vespertina.

La neurociencia
Luego vino el siglo XXI con su tecnología refinada a aguarle la fiesta a todo el mundo. Los estudios más recientes todavía no encuentran todas la respuestas acerca de los sueños, pero sí han encontrado hallazgos interesantes.
En primer lugar, durante la etapa del sueño en el que ocurren los fenómenos oníricos (lo que se tiene que hacer para no repetir la palabra), también conocido como REM en inglés o MOR en español, el cerebro se encuentra casi tan activo como en la vigilia. Esto quiere decir que nuestro amigo de las arrugas hace inventario mientras estamos durmiendo, lo cual provoca las imágenes que vemos durante los sueños.
¿Y qué hay de todos los lugares y gente desconocida que vemos durante nuestros sueños? Pues es la misma cantidad de gente y lugares que vemos cuando estamos despiertos, pero que decidimos ignorar, aunque nuestro cerebro guarda datos de respaldo para reproducirlos después.
¿Y el dejavú? ¿Y las personas con quienes nos conectamos durante los sueños? ¿Y los misteriosos números que justo salieron en la lotería el día que no compramos? Pues, como dije, los neurólogos encontraron muchas respuestas, pero no todas, o sea que hay todavía suficiente material para divertirse.
Ellos también tiene datos divertidos para ofrecernos, como que nuestras mascotas también sueñan, o que tenemos todo un complejo circuito en función mientras dormimos que si algo se sale fuera de lo normal tenemos pesadillas, sonambulismo o peor, parálisis del sueño.

A mí personalmente me interesa investigar un poco de todo, una teoría no desacredita a la otra. Yo suelo soñar con personas desconocidas que me muestran enormes y complejos edificios en ruinas para contarme su pasado. Así que, si los sueños son solo imágenes recolectadas por mi cerebro, aprovecharé esos cocteles para escribir cuentos y novelas. Si son portales a otros universos, me parece genial, de todas formas; eso quiere decir que en ese otro mundo soy agente de inmuebles.
Pero ya hablaré de ese tema en otra ocasión. También me dirán ustedes cuál es su interpretación personal de los sueños y qué es lo que más les interesa de ellos. Por ahora me despido, hasta pronto y buenas noches.