Nuevo año, nuevos comienzos, objetivos y desafíos. Esta última etapa del 2021 (el último trimestre, para ser más exacta) fue bastante duro para mí. Tenía que balancear distintos proyectos con el trabajo y otros asuntos, al final creo que me quedé en deuda con todos. Pero no me puedo quejar, logré muchos de mis propósitos, a pesar de todo.

Mis planes para el 2022
Trabajito nos espera

En primer lugar, estoy muy contenta con mis dos publicaciones. Armé ambas colecciones completamente sola y aun así no tuve graves inconvenientes ni con las plataformas de publicación ni con el formato en general. Muñecas, al ser mi primer experimento, fue el que más costó y me generó un montón de dolores de cabeza. Todo valió la pena al final, al menos para que No podía dormir pudiese salir sin contratiempos en una época en la que ya estaba muy saturada de trabajo.

Por otra parte, me queda pendiente mejorar mi distribución. No soy muy buena para hacer publicidad. De hecho, creo que no tengo las habilidades muy desarrolladas de hacerme conocer y llegar a todo el mundo. Así que estoy conectando muy lentamente con mi público, que hasta ahora son más conocidos que desconocidos.

Estoy muy contenta de tener seguidores acá en mi blog, también en Twitter, Facebook e Instragram que se seguro no tenían idea de quién era yo hasta hace unos meses, e igual están por acá leyendo estas líneas y dejando algunas estrellitas y coranzoncitos. A vos que por lo menos me leíste una vez y le diste me gusta o hiciste click en Pinterest para llegar hasta acá. ¡Muchísimas gracias!

También el año pasado me animé a sacar contenido en las redes sociales, especialmente en Instagram, aunque todavía no le cacho el ritmo. Estoy en busca de acomodarme con estilo y una temática definitiva. También busco la manera de incorporar las publicaciones a mi rutina sin que provoquen una severa disrupción en mi calendario, cosa que sucedió en repetidas ocasiones durante el año.

Finalmente, algo que sí me molestó bastante fue el haber dejado a la mitad muchas propuestas y proyectos que había comenzado este año. En especial, quedé con la frustración atorada de no haber terminado mi octubre terrorífico ni la novela del NANOWRIMO (este fue mi cuarto año de participación y la primera vez que no llego a las 50 000 palabras).

Octubre, noviembre y la primera mitad de diciembre fueron como un tornado de estrés que dejó destrozos en todos lados. Mi trabajo formal succionó la mayor parte del tiempo disponible y el resto lo dejó para reparar energías fuera de balance.

Creo que perdí la costumbre de las clases presenciales y eso me cayó como un yunque encima. Tengo que tratar de recordar cómo hacía todo en 2019 porque sinceramente no sé… pareciera que fuese otra persona por completo.

Mis logros del 2021
Gracias a todos los que me apoyaron en estos proyectos.

Por eso, este año mi principal desafío será el de organizarme y tratar de encontrar un espacio para cada una de mis actividades sin que se pisen entre ellas ni me dejen aplastada.

En primer lugar, debo dejar un lugar bastante cómodo, pero encasillado a mi trabajo formal. Necesita de una cantidad de tiempo considerable y no debería volverse invasivo en absoluto con mis demás facetas. Ese será la tarea más titánica para el 2022 y de eso dependerá todo lo demás.

Luego debo aprender a regular mi propia energía corporal. No tengo idea de cómo se hace eso (seguro tiene que ver con el sueño, la alimentación y otros asuntos genéricos de esa rama; lo que necesito es mucho más específico), pero ya investigaré la manera de hacer los ajustes. Este es uno de los puntos más importantes de mi proceso para mejorar mi rendimiento, ya que va en directa correspondencia con el problema que dejó varios de mis proyectos sin terminar: cuando regresaba del trabajo, ya no me quedaba energía para nada. Y esto no puede suceder porque después del trabajo todavía me quedan varias horas para invertir. Así que tengo que encontrar la forma de repuntar mi físico y así recuperar mis momentos creativos.

Otro pendiente para este año, es terminar las lecturas que dejé incompletas el año pasado y lanzarme otras nuevas. Ya hablaré de manera más detallada acerca de esto dentro de un par de semanas, pero como adelanto, este año quisiera probar literatura de puntos bien alejados de mi entorno cultural. Decidí adelantar en mi lista de espera varios nombres de regiones no muy exploradas, ni mencionadas habitualmente para poder conocer narrativas mucho más diversificadas.

Y aparte de tratar de compensar todos mis pendientes del año pasado, tengo proyectos nuevos y gigantes para este. Porque el 2022 no se limitará a ser un parche para el 2021, sino que también podrá brillar por su propio mérito.

En cuanto a este espacio, pretendo continuar con las secciones habituales y sumarle una más que se vuelque a lo más oscuro de la noche. Muy pronto estrenaré esta categoría, así que no daré demasiados adelantos.

Por supuesto, seguiré publicando mis obras de ficción a través de varias plataformas en internet. Una de ellas (o quizá dos, si me va bien con lo de la organización) será, sin duda, una noveleta. Todavía no sé cuál, tengo mis candidatas por ahí en espera de edición, corrección y refinamiento. Pero saldrá sin falta este año.

Además, quiero probar varios medios de difusión, tanto para mis narraciones como para otros tipos de publicaciones. Estoy investigando otros medios de distribución, tanto para libros digitales como en papel, porque también quiero empezar a publicar en este formato. Así que también podré llegar a los que prefieren leer desde tinta y celulosa.

Como punto final, y no menos importante, quizá… ok, de esto no estoy 100% segura porque me faltaría desarrollar primero algunas habilidades comunicativas para hacer esto, pero lo voy a intentar. Quizá, tal vez, acaso me lance, durante el último trimestre, a probar audio y/o video para entrar en contacto con el público [largo suspiro]. Mi equipo de trabajo ha mejorado bastante, así que lo tengo que hacer rendir. Eso sí, veré si también mi equipo fisiológico sirve para esa época. Esto no lo puedo adelantar para el primer semestre porque necesito hacer una profunda investigación de cómo funciona el medio y qué canal me conviene más. Ahora hay una gran variedad desde el típico You Tube hasta el más moderno Tik Tok (que no tengo idea de cómo funciona porque hasta ahora no me he descargado la aplicación), así que tendré que hacer muchos análisis exhaustivos para lanzarme a este medio.

Algunos planes para el 2022
Sobrevivir es lo principal XD

En fin, tengo mucho por hacer, y todavía no tengo idea de cómo será mi ámbito laboral y familiar. Así que, tírenme suerte y buenas energías. Por mi parte, también les mando deseos de éxito y positividad para sus proyectos de este año. Siempre sin presiones, festejando los logros y aprendiendo de los errores. Un abrazo a todos los que leen este mensaje y otra vez: ¡mil gracias por acompañarme en el 2021!

Hasta pronto y buenas noches.

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